Una bomba de concreto no solo sirve para “mover concreto”. En una obra, el bombeo correcto puede definir si un colado avanza de forma continua o si se convierte en un problema de tiempos, costos y logística.
En construcción, uno de los errores más comunes es elegir una bomba únicamente por precio o por disponibilidad, sin considerar el tipo de obra, la distancia de bombeo, la altura, el volumen de concreto y el acceso al sitio.
El blog puede explicar:
Tipos de bombas de concreto:
- Bomba de concreto sobre camión: ideal para obras donde se necesita movilidad, rapidez de instalación y alcance con pluma.
- Bomba estacionaria: ideal para colados continuos, cimentaciones profundas, obras verticales y proyectos donde se instala tubería.
- Bomba pluma: útil cuando se necesita llegar a zonas difíciles sin mover tubería manualmente.
- Bomba remolcable: opción práctica para obras pequeñas o medianas.
Factores importantes para elegir una bomba:
- Altura del colado.
- Distancia horizontal.
- Tipo de concreto.
- Acceso del camión mixer.
- Espacio para estabilizadores.
- Volumen total del colado.
- Tiempo disponible para ejecutar el trabajo.
Problemas que evita una buena bomba:
- Tiempos muertos.
- Juntas frías.
- Retrasos en el suministro.
- Exceso de mano de obra.
- Dificultad para llegar a zonas elevadas o profundas.
- Mala continuidad en el colado.